Así anunciaban ayer a Fernando Alonso, al 'Guaje' del volante, que había ganado su cuarta carrera este año y que el mundial se le ponía a tiro. Sí, ese mundial, que tuvo en la primera recta de la temporada perdido.Dmostró que psicológicamente está hecho de hierro, casi rozando la fortaleza del gran Rafa Nadal. Hay que ser grande para tener durante toda la carrera al Red Bull de Vettel y mantenerlo a raya con un coche que en teoría iba ayer mucho más lento. Las luces de Singapur fueron para Alonso, la oscuridad de la noche fue toda para Hamilton. Tanta agresividad termina pasando factura y ayer el inglés volvió a demostrar que está un escalón por debajo de 'Magic', también lo dicen los números. La cara de los de Mclaren era ayer un poema. Hamilton fuera de carrera y el Mundial de constructores que se complica, por no hablar del de pilotos. Alonso volvió a ser ayer el más grande. Ahora quedan cuatro carreras, lo mejor todavía estar por llegar.