Si les hablo de Souto de Moura, quizás mucho no lo conozcan. El señor Souto es uno de los arquitectos selectos del mundo y uno de los mejores de Portugal. El pasado miércoles en la ida del partido de la previa de Champions del Sevilla el rival era un desconocido para muchos: el Sporting de Braga. No obstante, el partido no pasará ni mucho menos a la historia para cualquier amante al fútbol, pero sí lo hará seguro para los amantes de los estadios raros y de las obras de arte. El estadio montado y hecho dentro de una cantera tiene un aspecto distinto y sobretodo acogedor. En esta construcción de Moura ni el gol sur ni el gol norte tienen gradas, todo se concentra a ambos lados. Sin duda, un escenario muy particular que incluso se le acabó atragantando al Sevilla que aunque no fue tal infierno como se esperaba en cuanto a la afición, los portugueses le plantearon un buen partido y le ganaron por un gol a cero a los de Nervión. La bombonera del Pizjuán espera ahora, aunque quedó en la retina este curioso estadio luso.