Que buenos recuerdos de ese viaje de fin de curso a los Picos de Europa, aunque todo haya que decirlo llegamos con el 'culo cuadrado' a tierras cántabras. Horas y horas de autobús hasta llegar al destino, hasta dieciséis horas de trayecto que dieron para mucho. Ayer, diez años más tarde, fue turno para el Barcelona de Pep. La nube volcánica ha hecho que ricos y pobres tengan que usar el mismo transporte, ha puesto a todos a la misma altura aunque sólo sea por unos días. Muchas horas de 'gua-gua' para los culés que cambiaron 'Can Barça' por Cannes, Francia, para pernoctar, para continuar camino de Milán. Guardiola, ejemplo de humildad, clave de los triunfos blaugranas, ya apuntó que no hay excusas, que los equipos de segunda b viajan todas las semanas en bus. Hay que hacer un buen partido en San Siro ante los de Mourinho, liderados por el sublime Samuel Eto'o. Que grande es el fútbol, un año más tarde el chacal se cruza en el camino del equipo al que tanta gloria le dio, cosas del destino. En Barcelona todos esperan que el destino a Madrid, al Santiago Bernabéu, sea en avión, por la vía rápida. Todos esperan un gran viaje para hacer un buen final de curso.