Pérez Burrul, puede ser el primero de muchos, puede ser el principio del fin de los desafortunados arbitrajes, no me gusta llamarlo de otra manera. Creo que son desafortunados los arbitrajes cuando hay errores porque no creo que nadie se equivoque queriendo para fastidiar a nadie. Otra cosa es que me parezca totalmente justo que sean sancionados o castigados. Al igual que cuando un jugador no está acertado cuando juega y acaba en el banquillo, cuando un árbitro no lo haga bien pues hay que penalizarlo de alguna manera. Ayer escuchaba unos interesantes datos que daba un periodista deportivo sobre el sueldo de los colegiados. Mi sorpresa fue al escuchar que el sueldo mensual supera los 3000 euros, a parte dietas y toda 'la pesca'. Me parece justo que cobren este dinero porque son profesionales, pero también entonces tiene que haber un órgano que regule sus actuaciones. ¿Quién arbitra al árbitro? Pues esa es la pregunta del millón, que parece que empieza a tener respuesta después de que se haya 'sancionado' a Pérez Burrull sin arbitrar el próximo partido. El principio del árbitro arbitrado parece que ya está aquí.