Así se quedaron los jugadores del Shakhtar Donetsk cuando le dijeron en plena puerta de los grandes almacenes Harrods que no podían entrar en chandal. Seguro que a más de uno le ha pasado eso de ir a una discoteca y que le diga el portero de turno: "Perdone pero en calzado deportivo no se puede pasar", pero que ocurra esto en un supermercado tiene 'guasa'. Lo mejor de todo que cuando se enteraron de la historia los 'de arriba' mandaron una disculpa al equipo alegando que la tienda estaba llena y era peligrosa la entrada de un grupo numeroso. Resulta, lo que son las cosas, que precisamente el dueño de los Harrods, Al Fayed, es el dueño del Fulham, equipo al que se enfrenta hoy el Shakhtar. Por cierto, el dueño del equipo ucraniano es un multimillonario y la verdad es que tiene en nómina a jugadores muy bien remunerados. Vamos que se ha perdido una pasta Al Fayed por la dichosa indumentaria. Las apariencias, señoras, señores, muchas veces engaña, la grandeza de la vida.
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