A su estilo, a su fiel y sufridora forma de hacer las cosas, el Atlético pasó a los cuartos de final, en un partido épico y cuya eliminatoria la decidió un gol de falta del portugués Simao. Tres goles traía el Recreativo de colchón para encarar el partido del Calderón, pero los de Quique engrasaron la maquinaria que debería estar engrasada siempre y ganaron por cuatro goles de diferencia, 5-1. Una cosa es cierta, como la vida misma, cuando se le aprietan las tuercas al equipo gana, cuando no se relaja. Ser del Atlético tiene estas cosas, unos días te vas llorando para casa y otros te llevas gratas sorpresas como la de esta noche. Señoras, señores, historias del 'Atleti'.
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