Leyendo hoy la prensa catalana me sorprendía un dato, un hecho, una curiosidad, un apunte. El titular: "Messi lloró el miércoles". Sin palabras, se queda uno si palabras. Después de haberlo ganado todo, absolutamente todo, el astro argentino lloraba la eliminación del Barcelona en la Copa. Conclusiones que saca uno de todo esto: Que Messi tiene un compromiso total con su equipo y ,sobretodo, lo que lo ha hecho grande, muy grande, que Messi es un ganador nato. No se le pasa otra cosa por la cabeza que ganar. El argentino tiene madera de ganador y las derrotas no están hechas para él. No obstante, tiene que entender que su equipo lo dio todo y que es imposible seguir ganando infinitamente. Pep lo definió así: "Somos buenos, pero no tan buenos como para no perder nunca". Que tome nota Lionel, que esto es así, como la vida misma, uno no puede estar siempre al cien por cien.