En el mundo existen campos de fútbol denominados 'infiernos'. Está el infierno turco del Ali Sami Yen, estadio del Galatasaray, está el infierno griego del Apostolos Nikolaidis estadio del Panathaikos y desde ayer está el infierno del estadio 11 de Noviembre, de Angola. La selección de Argelia y la de Malawi tuvieron que soportar temperaturas de hasta 50 grados centígrados, casi nada. Que vayan tomando buena nota los Xavi, Iniesta y compañía y, sobretodo, los países del norte, porque el infierno en Sudáfrica puede ser asfixiante y no precisamente por la afición. La historia es que lo de ayer en Angola quizás acabe con una queja del técnico de Argelia ante la organización. La selección de Malawi goleó a la argelina y eso no cayó muy bien después de aguantar las sofocantes condiciones. Señoras, señores, para el Mundial no va a haber quejas que valgan. Todos saben a donde van así que que se vayan haciendo la idea.