Lamentable, pero cierto. No es un sueño, es la realidad. Pero no hay que generalizar, eso está claro. Ayer, el autobús de la selección de Togo era tiroteado sin compasión por una guerrilla independentista del país angoleño. Dos jugadores, heridos graves y el conductor muerto. Por supuesto, que Sudáfrica es otra historia, no lo dudo. Es fácil generalizar y decir que África es un continente inseguro, pero cuidado, el problema es de base. También, hay muertes con tiroteo en Europa, América...La educación de los pequeños, las guerras que marginamos, las situaciones que ignoramos de forma consciente, la ineficacia de los estados para paliar esto, el poco esfuerzo para acabar con la violencia y con las armas, todo tiene su parte de culpa. Ahora que le ha tocado al fútbol, ha salido todo el problema a la palestra. Pero, no es de ahora, es un problema que está ahí, con el que conviven diariamente los africanos y para colmo: Enfermedades, hambre y desnutrición. Señoras, señores, vamos a ser más serios en esto, echemos una mano para no tener que lamentarnos en el futuro. Lo ocurrido ya no tiene vuelta de hoja, pero lo venidero si queremos puede ser mejor, sin duda. Ahora viene el Mundial, la inseguridad, el miedo, el dichoso miedo, pasará por la cabeza del futbolista. Se preguntarán: ¿Es seguro el Mundial? Esperemos que lo sea, y recuerden todos somos en cierta forma responsables de esta situación. No miremos hacia otro lado.