El 'enchufismo' es algo que está a la orden del día, es más, en España es algo que se da por hecho en casi todos los trabajos. El fútbol no se queda atrás, señoras, señores. Ser 'hijo de' puede abrirte las puertas no lo duden, pero también puede cerrártelas. Eso es lo que a mi parecer está ocurriendo en el Getafe. Adrián el hijo de Michel no juega mal a esto de la pelota, pero la gente no ve con buenos ojos que su padre lo meta entre los once de inicio. Este enchufe le acaba dando una descarga eléctrica insoportable. Pero, echen la vista atrás, seguro que recuerdan a un pésimo Angoy, portero del Barcelona y cuñado del señor Cruyff; o, por ejemplo, al mismísimo hijo del holandés, Jordi Cruyff. Jugadores, para mí que no tenían la clase suficiente para jugar en un Barcelona, aunque quizás Jordi sí, pero no de titular. Sigamos recordando, Fernando Sanz, hijo de Lorenzo Sanz, el presidente del Real Madrid; mucho se habló también de este enchufe. Es una realidad que estos jugadores lo tienen mucho más fácil que otros igual de buenos que no tienen padrinos, pero también es verdad que hay veces que te puede jugar una mala pasada. A veces el lastre puede ser mayor que la ventaja.