Balón choca con pelota y balón entra en la portería de Reina. Gol para el Sunderland, derrota del Liverpool. Ni el mejor guión humorístico hubiese deparado algo parecido. Aunque no creo que les haya hecho mucha gracia a los hombres de Rafa Benítez. Una pelota de playa se alió con el jugador del Sunderland para darle los tres puntos al equipo local. No obstante, la ley dice que esos goles no deben subir al marcador de ninguna manera. Si el balón golpea algún objeto extraño ajeno al terreno de juego el gol no debe concederse. Al árbitro le gustó tanto el gol que pensó que sería de 'aguafiestas' anularlo. La realidad: Uno de los goles más rocambolescos de los últimos tiempos y ¡cuidado! con los 'reds' que se han dejado venir en las últimas jornadas y pueden acusar estos puntos en la recta final del campeonato liguero inglés. El golpe 'de suerte' esta vez no le sonrió a la ciudad de los Beatles.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados