¿GOLEADOS? NO, GRACIAS
La última tendencia, lo último que se lleva cuando uno se enfrenta al Barcelona se llama 'Arropaditos y que no nos goleen'. Los medios nacionales han hecho hincapié en que este Barça en los últimos partidos, ante el Málaga y ante el Dinamo de Kiev no ha tenido el veneno de la pasada temporada. Ese veneno que te dejaba k.o., ese veneno que desde el minuto menos dos al pitido final te dejaba sin aire, te vapuleaba, te aniquilaba. La respuesta señoras, señores, muy sencilla: Los rivales se meten atrás para que no los goleen. Una cosa tienen ya muy clara los rivales. El partido está perdido. Ahora buscan salir honradamente del fatal desenlace que ya se presume fatal antes del partido ante los de Guardiola. El temor del resto es tal que el Barça se baja del autobús casi con los tres puntos en el bolsillo. Esto tiene una lectura negativa para el fútbol. Una doble lectura negativa diría yo. Por un lado vemos menos fútbol espectáculo porque no dejan a los azulgranas jugar a lo que saben y por otro que vamos que tener que esperar al clásico o al Sevilla para ver de verdad una plantilla que les pueda plantar cara al bordado del Barcelona, un bordado que no tiene descosidos aunque muchos se empeñen en vérselos. Por favor señores abran juego y antetodo jueguen, jueguen que es lo quiere el aficionado.
