Colapso en Barajas. Una gran parte de los controladores de vuelo con '40 en la cama' y no me refiero a mujeres. La gripe ha llegado y también afecta a los que velan por los altos vuelos. Todo esto se encontró Messi, nuestro gorrión, cuando llegó a Madrid. La verdad que poco se puede hacer contra los retrasos en el aeropuerto madrileño, cosa que suele estar de moda en la capital de España. El crack argentino no tiene más remedio que echarse el zurrón de las preocupaciones a la espalda y esperar a que se arregle el tráfico aéreo. Esa misma tarde el Barça entrenaba sin el argentino.

Al otro día la prensa, sedienta de hacer daño a 'Can Barça' arremete contra 'La Pulga'. "Empiezan a burlar a Guardiola" o "Messi ajusta sus vacaciones y falta al entrenamiento" son algunas de las afirmaciones que se pueden leer en los rotativos. Todo lejos de la realidad. ¿Creen ustedes que los que estuvieron horas y horas esperando en Barajas lo hicieron por gusto? Hay que destruir la estabilidad azulgrana y no saben como hacerlo. Ya lo hicieron con 'Ronnie', al que le destrozaron uno de los futuros que apuntaban más alto del Mundo.

Los retrasos dolorosos, los que que hacen pupa a la afición, son los de planificación. Eso es lo que le ha pasado al Real Madrid. Y para taparlos buscan peras en un olmo, y además ajeno, casi nada. Son los pájaros grandes los que comen trigo no le echen la culpa al gorrión que canta feliz.