Así definía hace unos días un periodista de una radio deportiva lo que podría hacer Messi en el caso de que fuera Michel Salgado el que tapara el flanco del argentino. Parece que el señor Juande Ramos ha aprendido de la cautela británica y después de consultarlo con la amiga almohada ha decidido que será el sevillano Sergio Ramos, un hombre que presenta más garantías, el que cubra al 'diablo Messi'. Y es que se puede convertir en un auténtico infierno el Camp Nou si 'La Pulga' tiene su día. El Barça es una locomotora imparable a la hora de hacer fútbol en la que el timón es Xavi, la energía es Alves, la armadura Puyol y el que pone 'los números en el pecho' es Messi.

Visto lo visto en los últimos partidos hay dos cosas bastante claritas: que Sergio Ramos ha perdido el primer sprint que tenía en sus primeros años como merengue y que Messi ha ganado velocidad y aceleración con el tiempo. El argentino parece llevar el balón cosido a la bota y todo esto a la velocidad de un fórmula uno. Una de las grandes claves del partido estará en la banda derecha del equipo de Guardiola donde Troya puede arder si el caballo Messi entra como Pedro por su casa. Si a esto unimos que Daniel Alves está recuperando la forma de las dos UEFAS con el Sevilla, Juande Ramos puede ver la diferencia entre tener al brasileño en contra y tenerlo en su equipo. Y es que amigos como cambian los tiempos: el Barça hacía pasillo al Real Madrid y Juande se paseaba por Europa triunfador, Guardiola era juzgado en Italia por un supuesto dopaje. Señores ahora el 'Pep Team' es temido en el continente y Juande tendrá que hacerles frente con un equipo en horas bajas. Pasen y vean.