UN DERBI DESCAFEINADO
La gente salió ayer del Ruiz de Lopera con una sensación cercana al dicho "Ni chicha ni limoná". Jiménez dejó a los hombres de banda en el banquillo y dispuso un equipo sorpresa con Mosquera ocupando el lateral derecho. Eso lo aprovechó el equipo verdiblanco para las internadas de Mark González y así el Betis fue el dominador de la primera parte aunque sin pegada. La segunda mitad fue del Sevilla. El Betis acusó el cansancio del primer acto y eso lo aprovechó el equipo de Nervión, que sacó sus dos extremos titulares. El Betis acabó defendiéndose y saliendo a la contra. El cero a cero del marcador fue el retrato del primer derbi sevillano de la temporada. Chaparro y Jiménez tendrán que esperar al siguiente envite para medir fuerzas de nuevo.
BOTE NEUTRAL ESTUVO EN LOS ALEDAÑOS DEL RUIZ DE LOPERA
