Rafael Nadal se ha proclamado por segundo año consecutivo campeón de Roland Garrós, el torneo más prestigioso de tierra batida.
El partido comenzaba mal para el español, y en el primer set Roger Federer, número uno mundial, le endosaba un 6-1 incontestable. Pero la clave del partido iba a estar en el segundo set, en una rotura de saque por parte de Nadal cuando Federer ganaba 40/0. A partir de ahí el jugador manacorí se hizo con el partido y le devolvió el 6-1 del primer set. El tercer set estuvo igualado pero se lo llevó Nadal (6-4) y el cuarto iba a ser el del delirio. Después de tener el partido en sus manos con un 5-4 a favor y servicio, Federer le rompió su saque y se tuvo que decidir el partido en el tie break, que remató Rafa Nadal con una volea a la línea.
Con tan sólo 20 años el tenista balear se pone a la altura de tenistas españoles históricos como Sergi Bruguera y Santana con dos títulos de Roland Garrós. La anécdota, Nadal saltó a la grada y andó por las butacas para abrazar a su madre con su cuerpo llenó de la tierra batida de la pista central.