Siempre recordaremos el título Mundial de España, siempre recordaremos Sudáfrica, siempre recordaremos el 'waka-waka' de Shakira y, sin duda, siempre recordaremos al pulpo Paul. Sí, ese gran amigo que siempre pronosticaba que España ganaría los partidos del Mundial y sería el campeón final. El gran Paul moría hoy. Desde Alemania llegaba la noticia, triste y trágica noticia, sobretodo, para los españoles que siempre tendrán un hueco en sus corazones para este simpático pulpo que un día apostó por un sueño hecho realidad: España campeona del Mundo, casi nada.
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Así anunciaban ayer a Fernando Alonso, al 'Guaje' del volante, que había ganado su cuarta carrera este año y que el mundial se le ponía a tiro. Sí, ese mundial, que tuvo en la primera recta de la temporada perdido.Dmostró que psicológicamente está hecho de hierro, casi rozando la fortaleza del gran Rafa Nadal. Hay que ser grande para tener durante toda la carrera al Red Bull de Vettel y mantenerlo a raya con un coche que en teoría iba ayer mucho más lento. Las luces de Singapur fueron para Alonso, la oscuridad de la noche fue toda para Hamilton. Tanta agresividad termina pasando factura y ayer el inglés volvió a demostrar que está un escalón por debajo de 'Magic', también lo dicen los números. La cara de los de Mclaren era ayer un poema. Hamilton fuera de carrera y el Mundial de constructores que se complica, por no hablar del de pilotos. Alonso volvió a ser ayer el más grande. Ahora quedan cuatro carreras, lo mejor todavía estar por llegar.
No se rozó la perfección como viene siendo habitual, pero se cumplió. En gran parte porque hay un tal Villa en el Barça que tiene el gol entre ceja y ceja. El 'Guaje', el 'Matador', le volvió a hacer un gol al equipo de sus amores: el Sporting de Gijón. El de la tierra de la sidra es un crack, no descubrimos nada nuevo, pero ayer tiró de casta para que no se notara la ausencia del mejor jugador del mundo: Messi. ¡Vaya misión la del asturiano! Se echó en falta a la 'Pulga', sobretodo, en la explosividad del juego, en el famoso 'tiki taka'. Pero, señoras, señores, hay vida sin Messi. No jugó de memoria, no se jugó brillantemente, pero el Barça con los goles del 'Guaje' también sabe ganar. Ayer Villa volvió a ser 'Villagol'.
Era de esperar, muchos años llevando la batuta del Real Madrid y mucho ya conseguido. Pellegrini ya no contaba apenas con él y Raúl decidió finalmente que su sitio estaba fuera del Bernabéu. El capitán de los merengues cuelga las botas en el Madrid pero seguirá jugando al fútbol en Melilla. El equipo de sus amores pierde a un hombre que fue pieza clave en mucho de sus títulos. Raúl, el eterno Raúl, es a partir de hoy historia del Real Madrid. El señor González Blanco ha tomado una complicada decisión y se marcha. (Feliz día de los inocentes).
Mojada, así estuvo durante todo el partido la pólvora de Ibrahimovic, Messi y compañía. El Barcelona ha perdido mucho sin Etó'o en el terreno de juego. Hoy le faltó a los de Guardiola precisamente lo que Samu tiene en abundancia: Agresividad y determinación. Zlatan no tiene esa sangre caliente del camerunés y hoy con el frío se le iba a calentar mucho menos. El Barcelona no fue capaz de abrir la lata a pesar de tener una aplastante superioridad con el balón. Hubo momentos del partido que les faltó colgarse del larguero a los rusos. Messi que no atraviesa por su mejor momento de forma, Iniesta más lento que en otras ocasiones y un anulado Ibrahimovic no pudieron hacer nada para enterrar a este David que se ha convertido en el ogro del Barça. No hay excusas. Ni el hielo, ni el césped, ni nada. El Rubin se le sigue resistiendo al Barça. Se le ponen complicadas las cosas a los de Pep para clasificarse. El Inter ganó y el Barça va a tener que ganar sus dos próximos partidos para asegurarse su participación en los octavos de final. El Sevilla, por cierto, ya hizo sus deberes y tras el empate de hoy con el Stuttgart está en octavos.
¿Vuelta cuando llega el 'veranito'?, os preguntaréis. Pues sí, para volver nunca es tarde y siempre es buen momento, sobre todo, si hay ganas y motivación que, al fin y al cabo, es lo que te mueve a desarrollar una idea o a plasmarla para que podáis leerla. Pues esa siempre ha sido mi intención, que les llegue mi forma de ver el deporte, que no es la mejor ni la peor, simplemente es mi forma.
Pues por aquí estará un servidor de nuevo y a menudo dándoles mi visión de todo lo que se cueza en lo deportivo. Porque es verdad, se terminó la Liga. Pero, bueno, queda la Fórmula 1 (me gusta más poner el 'numerito'), queda como diría un conocido periodista "la Moto GP", queda, aunque los Lakers tienen pinta de finiquitar pronto el asunto, la NBA. Y señores queda Wimbledon, sí, el torneo de la hierba verde, acepten el epíteto, ese torneo que llega todos los años cuando tenemos ya las chanclas puestas y tenemos en nuestra mente el sonido de las olas del mar.
Son muchas cosas, muchas aventuras, muchos momentos, los que nos quedan por delante. Momentos que, sin duda, tendrán mi particular visión y mis sensaciones plasmadas en este espacio cuyo objetivo es mostrarles otro camino, otro punto de vista de la actualidad deportiva. De verdad es un placer estar por aquí de nuevo.
La XX edición de la Carrera Nocturna del Guadalquivir batió todos los registos anteriores. En torno a 10.000 atletas se dieron cita en el Camino de los Descubrimientos para vivir el pistoletazo de salida de esta maratón. A las 22 horas todos los atletas comenzaban su camino con destino el Estadio Olímpico que fuera escenario de los Mundiales de Atletismo. Y es que muchos por un día han podido sentir en sus carnes la misma sensación de atletas como Abel Antón. La organización dispuso todo de tal manera que los aficionados que se dieron cita en las gradas del estadio pudieran llevar en volandas a los participantes que iban completando su recorrido en la línea de meta.
Aunque en un principio hubo dudas por la celebración dela prueba debido a tiempo, finalmente todo salió redondo y el cielo acompañó a esta carrera que se disputó sin ningún incidente. Personas de todas las edades competaron el recorrido de 12 kilómetros como auténticos campeones de este deporte que cada vez cuenta con más adeptos en la ciudad hispalense.
La nota curiosa de la jornada la dio un club de seiscientos que iban cerrando la maratón. Entre ellos había una ambulancia con sonidos muy particulares. Además, a todo esto se sumó el color amarillo de las camisetas que la rganización regaló a los participantes que llegaron a la meta. Color que tiñó la noche hispalense. En definitiva, los asistentes sacaron jugo a esta edición de la Nocturna del Guadalquivir.
BOTE NEUTRAL QUISO ESTAR EN ESTA EDICIÓN PARA ACERCARLES TODO LO ACONTECIDO...

IVÁN BELTRÁN / SEVILLA
Para quitarse el sombrero, esos son los términos que definen la victoria del Barça en el Molinón por seis goles a uno. No obstante, el partido no fue un camino de rosas. De hecho los quince primeros minutos los de 'Can Barça' dejaron entrever cierto nerviosismo en la zaga. Esa zaga de tres que cuando lleguen rivales de cierta entidad va a dar que hablar. Aún así, los catalanes empezaron a engrasar la maquinaria. Esa maquinaria que estaba oxidada en este inicio de temporada y que todavía no había brindado ninguna victoria a los culés en Liga. El primero en abrir la lata fue Eto'o que cabeceó un balón en la línea de gol. El camerunés creo mucho peligro arriba y aún mejor su movilidad recordó al Eto'o de antaño. El segundo gol vendría de la pareja de oro del centro del campo del Barça. Iniesta puso un balón a Xavi que recordó al del gol del martes ante el otro Sporting, el de Lisboa. Y Xavi remató al fondo de las mallas. Así se llegaría al intermedio.
En la segunda mitad el Barça empezó enchufado y nada más empezar se encontraba con un gol en propia puerta de Jorge que remató un corner hacia su portería. No obstante, el Sporting no se achicó y llevado en volandas por una afición que ya la quisieran muchos, marcó el 1-3 por medio de Maldonado. Pareció haber una cierta reacción pero fue falsa. Un minuto más tarde era expulsado Gerard por una falta a Messi cuando se marchaba sólo. A partir de ahí, monopolio del Barça. Iniesta en el 70' dejaba claro que no sólo sabe dar pases, también sabe marcar. Y así fue tras una jugada para enmarcar con Messi. Sería este el que diera la puntilla o más bien el puntillazo a los asturianos. El argentino macaría por partida doble en el 85' y en el 88'. Aún así la afición del Sporting seguía animando a su equipo, chapeau para ellos, sin duda. El Barça se queda con cuatro puntos en la mitad de la tabla y su afición se queda con un bue sabor de boca.